21 de mayo
Verso 148 - Dhammapada

“Este cuerpo está desgastado,
afectado por enfermedades y frágil,
este saco de huesos se desmorona,
pues la vida termina en la muerte.”

El cuerpo, aunque lo cuidemos y lo mantengamos, está destinado a deteriorarse con el tiempo. Está sujeto a la enfermedad, la fragilidad y, en última instancia, la muerte. Este recordatorio de la impermanencia nos lleva a reconocer que aferrarnos a lo físico y lo material solo nos conduce al sufrimiento. La verdadera paz no se encuentra en la preservación de lo que es inevitablemente transitorio, sino en el cultivo de la comprensión profunda de la vida, de la impermanencia y en la búsqueda de aquello que trasciende la muerte: el despertar espiritual.