6 de septiembre
Versos 262 y 263 - Dhammapada

“No por su discurso refinado
ni por su apariencia atractiva
se considera a una persona buena,
si es envidiosa, avara o engañosa.
Pero quien ha erradicado estas cualidades,
cortándolas de raíz,
ese sabio, libre de defectos,
es verdaderamente llamado ‘buena persona.’”

La verdadera bondad se mide por la erradicación de defectos internos como la envidia, la avaricia y el engaño. La verdadera virtud no es superficial; nace de una transformación interior profunda.